Su nombre botánico, Salvia Officinalis, proviene del latín salvare (curar o salvar), y es la más conocida de las cerca de 900 especies que conforman el género. Hoy te invitamos a poner manos a la obra para tener esta joya de la naturaleza en tu hogar con la ayuda de IRISANA.

Un poco de historia y botánica

De origen mediterráneo, la Salvia se encuentra naturalmente en lugares rocosos, secos y áridos. Fueron los monjes benedictinos quienes expandieron su fama y cultivo a través de los huertos de los monasterios en la Edad Media.

Es un arbusto que puede alcanzar los 70 cm, con tallos grisáceos y hojas de un verde característico. Un dato curioso es que sus hojas están cubiertas de unos pelillos (tricomas) que evitan la pérdida de agua. Al frotarlas, estos rompen sus células liberando esos aceites volátiles tan aromáticos que nos encantan, pero que sirven para alejar a insectos y ganado.

Cuando florece (de finales de primavera a mediados de verano), nos regala hermosas espigas de flores violáceas, aunque también pueden ser rosas o blancas.

Cómo cultivar Salvia con Éxito

La Salvia es una planta resistente, pero tiene sus preferencias. Le gustan los lugares ventilados, abrigados y con buena luz (prefiere sol, aunque soporta la semisombra si es luminosa).

1. En Sustrato Convencional (Mesa de Cultivo Vertical)

Si optas por nuestra Mesa de Cultivo Vertical, ten en cuenta lo siguiente:

  • Sustrato: Es vital usar sustratos ligeros y muy porosos. La Salvia no tolera los suelos compactos.
  • Riego: La regla de oro es la moderación. Riega 2 o 3 veces por semana, esperando siempre a que el sustrato se seque entre riegos. 
    ¡Cuidado! El encharcamiento es la principal causa de muerte de esta planta. Soporta mejor la sequía que el exceso de agua.
  • Abonado: Tras la poda o en cambios de estación, el Humus EcogardenIrisana es el complemento perfecto para regenerar la tierra.

2. Cultivo Hidropónico (Kit EcoGarden)

Nuestras pruebas confirman que la Salvia ofrece un rendimiento excepcional en el Kit Hidropónico Irisana. La combinación de un sustrato inerte con excelente drenaje y el flujo constante de nutrientes crea el entorno ideal (oxigenación + alimento).

El "Menú" ideal para tu Salvia: Nutrición Irisana

Dado que cultivamos la Salvia principalmente por sus hojas, necesitamos una nutrición rica en nitrógeno, pero equilibrada con fósforo, potasio y microelementos (hierro, magnesio, zinc, etc.).

¿Qué nutrientes usar en tu Hidropónico?

Para obtener los mejores resultados, te proponemos usar NutriBase AB siguiendo la dosificación recomendada. Aporta todo el nitrógeno y microelementos esenciales.

Mantenimiento y Poda

La Salvia es una planta agradecida y poco exigente. Suele ser productiva durante 4 o 5 años; pasado ese tiempo se vuelve muy leñosa y es recomendable plantar una nueva.

  • Cuándo podar: Hazlo después de la floración.
  • Cómo podar: Corta los tallos viejos y leñosos, dejando espacio a los brotes nuevos para estimular el crecimiento.
  • Sanidad: Si ves hojas o ramas dañadas, retíralas de inmediato para evitar enfermedades.