El bambú es un verdadero tesoro natural. 🌱 Crece rapidísimo (hasta un metro al día en algunas variedades), se regenera después de la cosecha y tiene un impacto ambiental mínimo.
 
Con más de 1.650 especies en el mundo, solo unas pocas se cultivan a gran escala para fabricar productos que usamos cada día. China lidera la producción, pero también se cultiva en Asia, África y Sudamérica.
 
Como comentábamos, lo que hace al bambú tan especial es su increíble capacidad de crecimiento: puede crecer entre 20 y 100 cm al día, regenerarse tras la cosecha y adaptarse a distintos climas con un impacto ambiental mínimo. Eso lo convierte en un recurso altamente sostenible y renovable, perfecto para reducir el uso del plástico.
 
Además, el bambú es biodegradable, lo que significa que, al final de su vida útil, vuelve a la tierra sin dejar huella contaminante.
 
En IRISANA creemos que el futuro es reutilizable y ecológico. Por eso, transformamos este material milenario en productos actuales, de uso cotidiano y prácticos:

  • Cepillos dentales de bambú: resistentes, cómodos y biodegradables, cuidando de tu sonrisa y del planeta.
  • Tapones de bambú para botellas reutilizables: ligeros, duraderos y con un acabado natural que aporta un toque único.

Un dato curioso: desde hace más de 7.000 años, distintas culturas han utilizado el bambú para construir casas, herramientas o utensilios. Hoy, esa misma planta sigue demostrando su versatilidad en artículos que nos acompañan en la vida diaria.


Cada vez que eliges bambú, eliges:

  • Un material natural y renovable.
  • Productos biodegradables que reducen residuos.
  • Una forma de consumo más consciente.

👉 Con pequeños gestos, como cambiar tu cepillo o usar tapones de bambú, podemos marcar una gran diferencia.